Resumen Ejecutivo.
La pandemia actual por el coronavirus SARS-CoV-2 ha estado fuertemente ligada a la oftalmología desde sus inicios. El 10 de enero de 2020 el New York Times anunciaba que el Dr. Li había contraído la enfermedad tras haber atendido a una paciente con glaucoma agudo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 11 de marzo del 2020, la pandemia. La alta tasa de transmisión del virus pone a México en un escenario en donde según la Secretaría de Salud, se estima que el virus podría llegar a infectar al 70% de la población del país y tan solo en su etapa aguda la epidemia podría durar al menos 12 semanas en nuestro país.
Método de transmisión.
• Se debe a aerosoles al estar en contacto con una persona portadora del virus o que padezca la enfermedad, COVID-19.
• Ingreso del virus a través de las mucosas después de tocar superficies u objetos en el que se encuentre el virus presente (fomites).
• El virus tiene un período de incubación de 2 a 14 días con un promedio de 5 a 7. El 97% de los pacientes desarrolla síntomas en 11.5 días, de ahí la importancia del aislamiento por 14 días.
Cuadro clínico.
• Fiebre mayor a 38oC en 90% de los casos.
• Tos seca hasta en el 70%.
• Ataque al estado general y cefalea. •
En el 2-3% de los casos puede haber alteraciones gastrointestinales.
• Hasta el momento no existe tratamiento efectivo ni vacuna contra la enfermedad.
Relación oftalmológica con COVID-19.
• Presencia del virus SARS-CoV-2 en la lágrima de pacientes con COVID-191.
• Se ha descrito un cuadro de conjuntivitis inespecífica. •
La distancia de trabajo del oftalmólogo, aumenta el riesgo de transmisión.
Recomendaciones para el manejo oftalmológico.
• Realizar categorización (triage) de pacientes previo al ingreso a la sala de espera.
• Lavado de manos de médico y paciente, previo a iniciar interrogatorio y la exploración.
• Distancia de 2 metros entre médico y paciente durante el interrogatorio,
Uso de escudo facial en lámpara de hendidura.
• Mascarilla quirúrgica tanto en médico como en paciente.
• Lavado de manos o uso de gel antibacterial, de médico y paciente al terminar la consulta.
• En sala de espera evitar aglomeraciones, establecer distancia de al menos un metro y medio
cuando los pacientes estén sentados.
Espaciar las citas, con el objeto de mantener una revisión fluida y cumplir las medidas de limpieza de asepsia antes y después de cada revisión.
Utilizar solo un cubículo para la exploración.
• En caso de pacientes sospechosos, se recomienda uso de mascarilla quirúrgica de 3 capas por parte del paciente y mascarilla N95 por parte del médico, guantes de látex para la exploración, bata y gorro quirúrgico y desinfección del consultorio.
• En casos confirmados, ya sea con sintomatología leve o grave, se debe valorar la relevancia de la atención oftalmológica, si el paciente no presenta una condición urgente o grave podría ser evaluado posteriormente.
• Algunas sociedades internacionales de oftalmología han sugerido limitar la atención de pacientes no urgentes.
Permanencia y viabilidad del virus.
Viabilidad del virus es de 4 horas en superficies de cobre, 8 en cartón y hasta 72 en plástico y acero inoxidable
Medidas de limpieza y desinfección.
• Lavado continuo de manos y el uso de elementos de protección son la base para mitigar la propagación del virus.
Limpieza de pisos, paredes, superficies en el consultorio o clínica, se puede usar cloro diluido en agua.
Limpieza y desinfección en oftalmología:
• Agua y jabón quirúrgico para lavado de manos del personal.
• Alcohol en gel al 70% para desinfección de manos del personal. •
• Solución de NK-cide de 20 ml en 1 litro de agua para remojar instrumental quirúrgico
• Solución de amonio cuaternario para superficies de trabajo (remojar y dejar secar por 4 minutos)
Las recomendaciones recogidas en este documento deberán ser adaptadas de acuerdo con las circunstancias particulares de cada equipo de profesionales de la salud. Dichas recomendaciones variarán a medida que se genere mayor evidencia respecto al impacto de la enfermedad en la atención oftalmológica de los pacientes. Por tal motivo, el presente documento se actualizará de manera continua conforme emerjan nuevas recomendaciones, con el sustento científico suficiente para modificar nuestra conducta de atención.